Por Carolina Grandón Torres Y Pablo Montre Rodriguez para OFG Analisis de la Modenidad
INTRODUCCIÓN:
La Revolución Industrial del siglo XVIII parte en Inglaterra y trae consigo aparejado un gran número de cambios. La aristocracia feudal muere, perecen los estamentos y el absolutismo. El Estado ya no es controlado por los reyes, sino que la voz de los ciudadanos toma fuerza. Surge una nueva organización social en clases, y las relaciones sociales toman otro papel. Nacen las fábricas, los empresarios; los cuales ya no eran parte de la nobleza sino que eran de una calificación distinta llamada Burguesía. La economía ya no era familiar, y la producción en grandes cantidades se volvía mucho más usual. Esto último es lo que marca la diferencia entre el artesano de la Edad Media y el Obrero de la Revolución Industrial.
Los avances científicos y tecnológicos son ultra desarrollados, a la vez la ideología capitalista, entre los grandes fabricantes, se sitúa protagonista y da paso a una nueva forma de economía liberal.
Coexiste con el progreso industrial las injusticias sociales; la explotación de niños (Prole), el bajo salario, las condiciones laborales paupérrimas y el exceso de trabajo, además de pensamientos político – sociales, que hicieron despertar en la clase obrera conciencia de lo indigno de su trato y concurrieron para que se desencadenaran luchas por mejoras laborales que hasta el día de hoy persisten.
El Sindicalismo emerge de éstos enfrentamientos, con el objetivo de unir las fuerzas obreras para lograr un mejor trato y defender intereses económicos decentes, evitando así el abuso por parte de los empleadores con fines de proteccionismo social.
¿Qué es el Sindicalismo?
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Sindicalismo, es un sistema de organización obrera por medio del sindicato. Sindicato, tiene varias acepciones, pero la adecuada en este trabajo según la misma fuente, será: Asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros. Al ser una definición general, debemos aclarar que los Sindicatos nacen con el objetivo de defender las clases obreras maltratadas de aquel tiempo, en principio comienza por parte de Obreros especializados y hombres, luego de inferiores y finalmente después de muchos conflictos internos, se aceptó el ingreso de mujeres obreras, extendiéndose posteriormente a otras áreas laborales, siendo así actualmente. También encontramos sinónimos para esta palabra; se le conoce también como Gremio, Federación, Unión, Sociedad, Colegiatura, entre otras.
Sindicalismo: Su historia; Grandes Países
- Inglaterra: Posterior a esta Revolución tecnológica a la fecha, y como consecuencia de un modelo laboral precario, aparecen diversas organizaciones sindicales, siendo las más importantes y bases para los demás países, las que surgen en Inglaterra, cuna de la Revolución Industrial.
En principio surgen como Sociedades de Ayuda Mutua, así a lo largo del tiempo fueron evolucionando incluso hasta convertirse en grandes movimientos político – sociales completos, con programas de reforma laboral, activa participación y un sinnúmero de actividades con el objetivo de promover sus ideas e iniciativas laborales.
Muy relacionados con las ideologías comunistas encontramos: Ludismo, Cooperativismo, Cartismo, entre otras. La más importante es el “Gran Sindicato inglés con carácter nacional” o “Great National Consolidated Trade Union”, de Robert Owen, quien en 1833 funda lo más semejante a lo que hoy es un Sindicato. Owen, gran empresario, consciente de la pobreza obrera, siempre propuso que el Estado debería resguardar y garantizar un sistema laboral digno, termino del trabajo infantil y educación para todos sin distinción. Su invitación era a un trato más humano, tanto en sí mismo, como en el entorno social que se traduce en: “Mejorad el entorno social de un hombre, mejorareis al hombre”.
- Francia: En este país, se frenó y contrarió este tipo de organizaciones. Es muy famosa la “Ley Le Chapelier”, que prohibía la creación de Sindicatos y de expresiones huelguistas.
Una vez derrotado Napoleón, se abrió la posibilidad de organizarse, y así se alianzan las fuerza obreras, siendo muy conocidas las revueltas de Lyon en 1931 y 1934 y la Revuelta de los Metalúrgicos de “Le Creusot”, en la cual participaron mas de 3000 soldados en contra, después de 49 días de huelga prolongada.
Posteriormente, durante la Guerra Franco – prusiana, se formó un gobierno provisorio compuesto pro obreros, la cual duró 3 meses. En ese tiempo la obra mas importante fue la igualdad de salarios. Finalmente luego de todas los conflictos se crea La Confédération Générale du Travail (1895), sindicato que hasta hoy subsiste.
- Alemania: Surgen a partir de los años 1830 – 1863, con el fin de promover y reivindicar los derechos de los trabajadores. Es importante destacar que la Iglesia Católica (en Respuesta a la Cuestión Social) impulsó la creación de estos círculos de trabajadores para su consolidación y próspero andar.
Cabe destacar que la evolución alemana en este aspecto fue tardío puesto a las trabas y represiones puestas por Bismarck (Canciller Alemán), aunque finalmente lograron legalizarse.
- Estados Unidos: A fines del siglo XIX hay auge industrial en este país de América del Norte, el nuevo capitalismo, la gran banca, la fiebre del oro y del acero e incluso la participación estadounidense en la primera Guerra Mundial, acrecientan la economía y su poderío económico. La llegada de inmigrantes negros a USA, y el maltrato a éstos dio de hablar hasta mediados del siglo XX.
El sindicalismo en este gran Imperio Económico, surge posterior a la abolición de la esclavitud en algunos sectores, en los cuales se les remuneraba minimamente en especies.
Muchos integrantes de sindicatos en la Revuelta de Chicago el primero de Mayo de 1886, mueren en su lucha de mejoras laborales. Se trata de esforzados trabajadores inmigrantes indocumentados, que como fuerza laboral buscaron beneficios y encontraron la muerte. Así mundialmente se celebra el día del trabajador en esas fechas.
- Rusia: Es en este país donde más importancia mundial tuvo el movimiento obrero con sus organizaciones y sindicatos. Rusia por su política comunista daba un alto protagonismo a la clase obrera, como la fuerte, como la clase dirigente de un país emergente después de la matanza de la Familia Rumanov. Rusia tarda mucho más en crear sus organizaciones obrero – sociales, pero no por eso es la menos importante. Su transformación social se vive ya en el siglo XX y la nueva Rusia emerge. Si bien, los grupos sindicales de la época, eran más ideológicos (comunismo), su mayor logro se vive en la Guerra de Octubre (17) la cual los sitúa en el poder, logrando mejoras laborales, excelentes sueldos, además de la reivindicación de sus derechos y obtener condiciones de trabajo mucho más dignas.
De la mano de Lenin, los Soviets, campesinos y obreros, logran sus metas y dan ejemplo mundial, sirviendo de precedente para futuras generaciones sindicalistas.
Sindicalismo en Chile.
El sindicalismo en Chile, como el movimiento obrero son hoy por hoy elementos importantes en cuanto a la lucha por mejoras en la situación económica y social de los asalariados, por lo demás también son importantes factores de opinión en la sociedad actual, el movimiento obrero siempre a representando un paradigma político por cuanto siempre han sido identificados, sin que estos se esfuercen en contradecirlo, con inclinaciones políticas como la comunista, anarquista o marxista.
Las movilizaciones que comúnmente los ponen en boga tienen las mismas causas que han tenido desde los inicios, cuando el movimiento obrero y todo lo relativo a la clase trabajadora o proletariada en términos modernos estaban imbuidos en el concepto de “cuestión social”[3]. Específicamente cuando nos referimos a las causas hablamos de mejoras de salarios, condiciones laborales, hacinamiento muchas veces, falta de instalaciones sanitarias o medidas de seguridad. En los inicios del movimiento obrero, la situación del trabajo en Chile era miserable, sin existir regulaciones efectivas de seguridad laboral, el trabajador quedaba a plena disposición en cuanto a su vida al empleador, así las peores condiciones las vemos en las salitreras[4], dentro de las cuales los trabajadores muchas veces ni siquiera eran pagados en moneda de circulación regular, si no que con fichas, las cuales solo podían ser ocupadas en los comercios establecidos en las villas mineras, las cuales vendían los productos a precios exorbitados a causa de su efecto monopólico, el caldo de cultivo causado por estas lamentables situaciones produjo el nacimiento de las primeras movilizaciones obreras. La historia acompaño al movimiento obrero en muchas circunstancias, el mundo que vivía una agitada revolución industrial, revolvía los antiguos estamentos creando una nueva clase, que antes debido a lo agrario de las economías era imposible que existiera, el proletariado, esta clase que en chile nacía a finales del siglo XX en el mundo ya se había expresado hacían que el movimiento obrero nacional tuviera ejemplos a seguir.
No es raro que los sindicatos y en general el movimiento obrero adoptara una tendencia política determinada, puesto que en su concepción, su trabajo no era suficientemente valorado por las estructuras capitalistas, así el principio de la plusvalía marxista causaba un resentimiento que energizo a un pujante movimiento obrero, que comenzó a tomar matices de revolucionario.
En Chile, a lo largo de su sufrido siglo XX estos movimientos, obreros, sindicales, políticos, se convirtieron en uno solo en pos de lograr ya no solo mejoras situacionales, si no que un cambio en el sistema, el gobierno proletariado, término que se acuño en Europa a causa de los procesos revolucionarios en Rusia. Para nosotros esto tuvo su clímax en el gobierno de la unidad popular, durante este periodo de tiempo, los sindicatos alcanzaron su mayor poder, fueron parte del gobierno y alcanzaron notables mejoras, aunque tal vez no todas las esperadas ya que tampoco ese periodo estuvo exento de manifestaciones de trabajadores.
Con el pronunciamiento militar, todo el proceso que habían llevado los movimientos obreros y sindicales fue borrado, pero no obstante ello, durante el gobierno de las FFAA y de orden, se mantuvo una situación social estable, ya que las condiciones laborales fueron mejoradas a causa de la apertura de la economía, eso sí produciendo efectos que hasta hoy podemos ver en la distribución de la riqueza. En este punto podemos decir que se nota que los sindicatos, existiendo políticas eficientes, pueden ser un agente pacifico de negociación, pero no como los vemos hoy, que a pesar de ser mas proactivos, son más violentos lo que deslegitima su accionar.
Hoy los sindicatos en general ya no tienen una carga política tan acentuada como la solían tener, es más, viven pacíficamente tanto con el sistema económico, como con sus empleadores, el problema que hoy se ve en la televisión y en los diarios, es el descontento de una clase que objetivamente es difícil resuelva todos sus problemas y obtenga todas sus pretensiones, la clase obrera tradicional no ha cambiado en nada a lo largo del siglo. Lo anterior hace que muchas veces, sindicatos en particular sean más que una agrupación de trabajadores que aúnan fuerzas por su bienestar, si no que se convierten paulatinamente en una fuerza de choque de determinado partido o ideología política, ya que no hay duda de que cuando estos piden que se cambie el sistema neoliberal, poco o nada saben de este mismo o las posibles alternativas, por eso podemos pensar en dos alternativas, o son palabras que les son colocadas en la boca por parte de agentes políticos, o simplemente se han olvidado de que ya no estamos en los años 60.
Sin caer en abogar para la abolición de los sindicatos, creemos es preciso disminuir su fuerza, esto simplemente con quitarle razones para pedir, mejorando la situación de los trabajadores, convirtiendo estas organizaciones en agrupaciones de bienestar, no en autoproclamadas agrupaciones para el cambio social.
Conclusión
Para concluir este trabajo es necesario señalar la necesidad de mantener en nuestro sistema político y económico una protección mínima a las organizaciones sindicales y sociales, además de la obvia necesidad de proteger en sus derechos a los trabajadores, quienes son la base de nuestra sociedad.
El obrero, el minero, el trabajador en general, está en una situación muy disminuida en cuando a poder de discusión comparado con el empresario, este último es dueño de los bienes de producción, es dueño de las maquinarias y dueño de lo producido, el obrero solo mueve las maquinas a nombre de este empresario. El poder de lo colectivo en este aspecto es de suma importancia, ya que es la única manera de equilibrar las balanzas de poder a la hora de negociar mejoras y beneficios que de manera individual es imposible conseguir.
Las leyes laborales por otro lado aportan al trabajador una protección de manera individual en cuanto a mínimos, por ello hablamos de salario mínimo, jornada laboral máxima, etc., pero el poder negociador sigue siendo la principal fuente de mejoras en todos los sentidos para con los trabajadores, así la ley asegura los mínimos, los pisos, y los mismos trabajadores pueden procurarse lo máximo razonable, por medio de la discusión colectiva, o por medio de otros métodos de presión que la ley les procura.
Por último, la importancia de la clase trabajadora debe ser valorada por sí misma, es lamentable el proceso doloroso que se tuvo que llevar al cabo para que se consiguieran sus fines, que al día de hoy para muchos son escuetos, también es lamentable su politización puesto que de cierta manera contamina sus pretensiones con fundamentos políticos poco acertados a las nuevas épocas que está pasando, es por ello que nuestro sistema político, económico y legal, debe mantener una protección cerrada a la clase trabajadora y mantenerla tranquila, para evitar en primera instancia la efervescencia social la cual a todos los actores de la economía puede llegar a afectar.
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