Todo comenzó una noche en Challupen, en la parcela del Tío Julio, allá cerca de Lican Ray. Me acosté en una carreta de adorno en el ante jardín; el cielo se veía perfecto sin nubes, tan limpio, tan puro… Yo nunca había visto una estrella fugaz, y del fondo de la casa….escuche a mi mamá gritarme: “Carolina, si vez una estrella fugaz, pídele un deseo”, entonces me quedé ahí, era verano en el año 2006, exactamente en enero. Entonces yo seguí en mi espera, al cabo de unos momentos, pasó aquella estrella inolvidable…Mi corazón saltó y de la nada le pedí cononcer al amor de mi vida, aunque en esos instantes lo que menos quería era saber de cuestiones amorosas. Pero en fin, llegó marzo de aquel año… entramos a clases un día Lunes, yo era mechona, todo era nuevo.
El Miercoles 15 de marzo pasó algo inexplicable; derrepente pasó un ser extravagante delante de mis ojos; extravagante porque era un joven vestido de viejo ñecla.
Pálido, escuálido, labios besuqueables. Decídi en un segundo seguirlo hasta el fichero para mirarlo y observar que hacía: lentamente pensó, subió la escalera con su maletín saxoline, llegó al fichero, lo miró, volvió a pensar y bajó… había tanta gente que se me perdió. Pensé que nunca más lo volvería a ver. Después por casualidades del destino llegué a un comapañero de él, supe su nombre, su edad. Luego me fui a inglés, y seguía pensando en ese hombre tan diferente, y pahhhhhhhhhhhhhhhhhh!!! llegó a inglés. Casi me muero, mi corazon hizo el mismo pum pum que la noche que le pedí a la estrellita milagrosa conocer al amor de mi vida. Y comenzó, no podía dejar pasar aquel instante, le hablé, le pregunté su nombre y me fui con él en la micro. Y así en inglés me fui acercando. Sicopáticamente me consenguí su email, sus guías de romano, etc, etc, etc. Me enamoré.
Pasó el tiempo, y la semana de San Pedro y San Pablo me decidí y me declaré. Y así partió mi conquista hacia PabloMagno, un rey sin lugar a dudas. Sin embargo, era un Imperio cerrado, me costó tantas batallas confusas, extrañas, mágicas.
La primera batalla bien ganada fue el 4 de julio de 2006, no aguanté, fue simple, lo besé: para que describir la sensación carnal que sufrió mi cuerpo. Tirité entera, mi corazón saltaba, pero ahí estaba segura de lo que quería y decidí que ese hombre debía ser el padre de mis futuros hijos, y que con él quería formar una familia, y ser feliz para toda la vida como en los cuentos de hadas. Pero claro, no todo podía ser color de rosa, el principito asustado por el primer beso salió arrancando como cachorro.
No fue fácil, estuve meses en la guerra, per nunca, jamás me dí por vencida y seguí.
Era 3 de agosto de 2006, tuve que ir a un ciber a ver mi correo, y le escribí uno a él, a mi principito, quería verlo porque eran vacaciones y no lo había visto y lo echaba mucho de menos, a pesar de que era un pesado arrogante, infantil y cruel conmigo. Fui tan paciente, que solo verle me hacía sentir la mujer más feliz del mundo. Ese día llegó, como siempre apurado porque se tenía que ir luego. Evidentemente nos besamos…y le pedí que fuera mi pololo. Primero me dijo que no, y blablabla por un discurso de niñato que tenía y que había sostenido por largo tiempo. Por supuesto que no le resultó, pues conmigo nada le resultaba y todo lo hacía torpemente. Finalmente accedió ante la Cleopatra contemporánea. Para que decir que el tiempo sehizo humo, que a pesar de que tenia que irse a las 5, los besos lo ataron a mi hasta que oscureció . Y así los besos y el amor lo atan a mí desde aquel día, apesar de haber sido un pendejo, en palabras groeras conmigo al principio. No pudo resistir mis encantos, pero más que eso, fue tanto el amor y la felicidad que logré hacer sentir a aquel corazón dolido por las cosas de la vida, que poco a poco se fue dando cuetna el principito que yo era su princesa, y porqué no decir su Emperatriz. Hoy 3 de agosto se cumple año del día e que sentí al mayor felicidad de mi vida, de poder decirte cuanto sentía por tí y de demostrarte con hechos lo mucho que te amé, te amo y te seguiré amando por el resto de mi vida, de vencer esa barrera y ser felices.
Felices somos hoy y lo seguiremos siendo, hasta viejitos, hasta más alla de todo.
Gracias porque existes, y por compartir conmigo todo este tiempo y el que viene.
Te amo…
Carolina Belén Grandón Torres.-